Considerando los comentarios recibidos en clase y en el blog, en relación al texto: escribir un relato que exhiba la violencia, sin explicar, mostrar a este conjunto de personajes desarrollando acciones en simultáneo en el espacio del auto, al defenderse de los ataques. Partiendo de la escena conocida, varias personas en un coche, son atacadas y de ahí en adelante se desarrollan una serie de hechos.
Intentando no explicar los momentos previos, la salida de este grupo de jóvenes de un estadio de fútbol, mi relato empieza con una maniobra realizada por Roberto, dobla y ese el principio de todo. En Roberto, el conductor del vehículo, y la persona de mayor edad del coche, intenté plasmar y destacar su tranquilidad, desde el momento que le impiden seguir paso y les pide por favor que se corran, y cuando es increpado, y reacciona, serenamente. Tranquilidad que finalizará cuando comienzan los ataques vandálicos, y desesperadamente, grita y toca la bocina, pidiendo ayuda.
En esta versión, no formo parte del relato, el mismo es contado desde la tercera persona. Poseo la ventaja, quizá, que describo un hecho vivido, y en consecuencia, lo narrado, se vuelve verosímil.
En la continuación del texto, en lo que concierne a los más jóvenes, Ignacio, una vez que se encuentran detenidos, toma dimensión de lo que estaba por suceder, y por eso describo su grito, sorprendido, de que los agresores vienen hacia ellos, en busca de revancha.
En lo que es el foco, la escena principal, el ataque, mi objetivo fue describir las sensaciones que van sintiendo los personajes a medida que transcurre el ataque, las acciones que consideran adecuadas, y las decisiones que tomarán para sobrevivir. En relación a eso, Ignacio es una muestra de eso cambio de decisión, actitud. Inicialmente se encuentra atónito, sorprendido por todo, y luego posee la sensación de que seguir allí, los llevaría a la muerte, y observando aquella luz difusa, decide correr hacia ella, con la esperanza de que sea la policía.
A su vez, en el personaje de Braian, a diferencia de Ignacio, se mantiene en la postura de sorpresa, y recién una vez que observa a los hombres golpeando y destruyendo los vidrios con palos, decide colocarse de cuclillas y protegerse con sus manos, mientras siente los vidrios caer sobre él.
Es similar el caso de Ezequiel, que en todo momento observó la situación, se protegió del ataque, y cuando baja del coche, se da cuenta de que se encontraba en una villa, y observa donde se esconden los agresores. A diferencia de Braian, termina su parálisis como consecuencia de lo vivido, y corre, junto a la policía, a señalar donde se encuentran.
Y el final de relato, intenté demostrarla paz y tranquilidad que sienten todos, al ver a los hombres detenidos, y su intención más que nunca, de volver el hogar, el hogar seguro, y su decisión, unánime, de no regresar nunca más a La Plata.
En lo que respecta al marco teórico, Claudia me recomendó la lectura de Por quién doblan las campanas y El gran río de los dos corazones, ambos escritos por Ernest Hemingway. En relación al autor, Hemingway nació en 1899 en Oak Park, Estados Unidos. Fue un narrador estadounidense, cuya obra, considerada clásica en la literatura del siglo XX, ha ejercido una notable influencia tanto por la sobriedad de su estilo como por los elementos trágicos y el retrato de una época que representa. Cabe destacar que recibió el premio Nobel en 1954.
Ya se había iniciado en el periodismo cuando se alistó como voluntario en la Primera Guerra Mundial, como conductor de ambulancias, hasta que fue herido de gravedad. El 8 de julio de 1918 es herido por la artillería austríaca. Con las piernas heridas y una rodilla rota, fue capaz de cargarse a hombros a un soldado italiano para ponerlo a salvo. Caminó 40 metros hasta que se desmayó. La heroicidad le valió el reconocimiento del gobierno italiano con la Medalla de Plata al Valor. Estuvo a punto de perder su pierna de no mediar la intervención de una enfermera, Agnes von Kurowsky, con quien comenzó una relación sentimental (ella era mayor que él). Durante su recuperación en el hospital de Milán, se enamoró de la joven enfermera y le pidió matrimonio, sin embargo, él regresó a su país, y aunque la esperó, nunca se casaron. De vuelta a Estados Unidos retomó el periodismo hasta que se trasladó a París, donde alternó con las vanguardias y conoció a E. Pound, Pablo Picasso, J. Joyce y G. Stein, entre otros. Participó en la Guerra Civil Española y en la Segunda Guerra Mundial como corresponsal, experiencias que luego incorporaría a sus relatos y novelas. Como consecuencia de sus vivencias en la Guerra Civil española, escribió en 1940, Por quién doblan las campanas. En 1922 se trasladó a París con su esposa Elizabeth Richardson, lugar donde conoce los ambientes literarios de vanguardia y se relaciona con los miembros de la llamada «Generación Perdida»: Gertrude Stein, Ezra Pound y F. Scott Fitzgerald entre otros.
Contó con la ventaja, o no, de haber vivido las experiencias armadas, los enfrentamientos bélicos, las miserias humanas, las desgracias, el horror que se vive en una guerra, para posteriormente poder describirlo en un libro. Como sucedió en 1929, cuando editó Adiós a las armas, novela de contenido autobiográfico, ya que está basada en su paso por la guerra y sus experiencias en el frente de batalla. Asimismo, en El gran río de los dos corazones, describe los devastadores efectos de la Guerra sobre Nick Adams.
También participó en la Segunda Guerra Mundial, en esta oportunidad su destino era el mar de las Antillas y su misión, patrullar con el fin de capturar barcos nazis. En 1944 viaja a Europa como corresponsal de guerra, participa en misiones aéreas de reconocimiento en Alemania y forma parte del desembarco en Normandía, siendo uno de los primeros corresponsales en entrar en París.
El 2 de julio de 1961, se suicidó, disparándose a sí mismo con una escopeta.
En relación a los dos textos mencionados, que utilicé de referencia para mi relato, Por quién doblan las campanas, me permitió conocer “el detrás de escena” de una guerra, como lo fue la Civil Española, los ideales de cada bando que desembocó en un enfrentamiento armado. Cómo se desarrollaba el día a día, la toma de decisiones, los enfrentamientos, etc. El relato se desarrolla en los bosques de una región montañosa española, en la cual un grupo de milicianos se prepara para volar un puente primordial para la ofensiva republicana. Entra en escena Robert Jordan, el dinamitero que llega a España, para desarrollar dicho objetivo. Lo interesante, también, son las descripciones que realiza Hemingway, cómo describe el lugar de los hechos, aquella región de bosques de pinos, el momento de enfrentamientos armados, etc. Las descripciones brindadas me sirvieron como referencia para los actos vandálicos de La Plata, la violencia es el foco en común entre ambos hechos, la ferocidad de aquellos hombres dispuestos a todos por sus ideales, o vengándose de un robo frustrado, agrediendo a un grupo de jóvenes que venían de disfrutar de un partido de fútbol coincide con la violencia de la Guerra Civil Española. Por otro lado, el final me generó la impresión de que quedó faltando algo, el final es abierto, quedando, quizás a nuestra tarea, imaginar cuál fue el desenlace del relato.
El gran río de los dos corazones, Nick Adams volvió de la primera guerra mundial y se va a acampar, solo, en los bosques de su niñez. De él lo único que se sabe es que regresó de la primera guerra mundial, que se va de campamento porque esto le permite dejar atrás las necesidades, necesidad de pensar, necesidad de escribir. Cuando baja del tren, encuentra que el pueblo que recordaba ha sido totalmente quemado en un incendio forestal y sólo ve ruinas calcinadas. Pero igual sigue caminando. El relato continuará con la caminata hasta el río el río Dos Corazones, donde colocará la carpa, hará fuego, comerá, etc. La narración en sí es casi monótona, no hay más minuciosas descripciones de las tareas que el personaje lleva a cabo.
Lo más atrapante de este cuento, consiste en lo que no dice, lo que no explica. Lo que no está dicho es el trauma de la guerra, el trauma de retornar al hogar y encontrar que éste ya no existe, el temor que él siente frente a la ciénaga en donde el río desemboca. Uno de mis objetivos, en relación a este relato de Hemingway y mi propio texto, consistían en no explicar, narrar a partir de la situación conocida. Evitar explicar lo previo, de dónde volvían éstos jóvenes, hacia dónde se dirigían, etc. Este cuento me fue muy útil en ese aspecto, para abocarme solamente a narrar, y que el lector deduzca la situación previa. Este relato, al igual que otros de Hemingway, se relacionan con sus experiencias de guerra, y en este caso, las consecuencias que genera en todos los sujetos que forman parte de ella, desde el el lugar que sea: médico, conductor de ambulancia, soldado, etc. Los traumas que generan posteriormente, participar de un hecho de tal magnitud.
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